
AFLORA y Flor e Espinho: descubre el proyecto que potencia la cultura en el Centro-Oeste
Una iniciativa de Mato Grosso do Sul tiene como objetivo aumentar el número de asociaciones y cooperativas culturales.










Durante una charla sobre cultura y políticas públicas en NIOAQUE, Mato Grosso do Sul, el pasado viernes 17 de octubre de 2025, Fernanda Teixeira explicó las diferencias entre el Proyecto AFLORA y la Asociación Flor e Espinho, dos nombres que van de la mano, pero con funciones distintas dentro del panorama cultural regional.
Fernanda explicó que la Asociación Flor e Espinho es la entidad responsable de la ejecución del Proyecto AFLORA, una iniciativa financiada mediante una enmienda parlamentaria de la diputada federal Camila Jara. El proyecto surgió al constatar que el Centro-Oeste aún cuenta con pocos grupos y colectivos formalizados, y que Mato Grosso do Sul es el estado con menos asociaciones y cooperativas registradas de la región.
«AFLORA surgió precisamente para fomentar esa organización y dar más fuerza a quienes ya se dedican a la cultura, pero a menudo carecen de una estructura formal», explicó Fernanda.
Además de hablar sobre el proyecto, el debate contó también con la participación de Jessé Jerônimo dos Santos, quien puso de relieve la importancia de los eventos culturales para la ciudad. Destacó cómo estas iniciativas dinamizan la economía local, refuerzan el sentimiento de pertenencia y crean espacios de encuentro entre los artistas y la comunidad.
Por su parte, en la comunidad «Quilombola Cardoso» se llevó a cabo un taller de elaboración de proyectos. Según Jessé, llevar formación e iniciativas culturales a territorios como el de Cardoso es una forma concreta de descentralizar la cultura y ampliar el acceso al conocimiento.
Jessé señala que el seguimiento se lleva a cabo a través de Aflora, donde se registran las iniciativas de la región en el mapa cultural; «Podemos destacar el Proyecto Olodum de Quilombola Cardoso, la banda municipal de la escuela Odete Ignes, el Proyecto Bate Lata en la Escuela Municipal Guilherme Correia, el proyecto musical de la Escuela Amália Martins Gazote, y el proyecto de generación de ingresos para las mujeres del barrio de Bahía», añade.
Otro tema que despertó interés fue el acceso a los recursos por parte de los artistas. Surgió la duda: ¿es necesario estar afiliado a alguna asociación para participar en convocatorias o recibir apoyo financiero?
La respuesta fue clara: no es obligatorio. La cultura, como recordaron los participantes, es uno de los ámbitos más democráticos en este sentido. Un ejemplo de ello es la Ley Aldir Blanc, que ha permitido a artistas y agentes culturales independientes recibir fondos públicos directamente, sin necesidad de intermediación institucional.
El encuentro reforzó la importancia de debatir formas de fortalecer el sector cultural, promoviendo el diálogo entre artistas, gestores y entidades. Proyectos como AFLORA demuestran que la organización y el conocimiento son aliados poderosos para quienes viven y hacen cultura, especialmente en regiones donde el apoyo sigue siendo limitado.